Un día antes del fin del mundo me gustaría levantar el teléfono y decirte que me estoy desmoronando que ya no puedo que temo más que nunca que esta ciudad en donde vivo exiliado se caiga conmigo a pedazos y sólo querría preguntarte si también en la otra vida seremos infinitamente miserables o podremos escapar a tiempo antes de cumplir los 20 años.

René Morales Hernández.

 

Es posible que la última noche sea muy cálida y la luna olvide que debe menguar al amanecer, verás con tus ojos a un hombre que avanza buscándote en el pasado, para despedirse, para explicarte que cerca del fin las ganas de vivir aumentan, como ese último intento de retener el presente que no será explicado nunca más.

Antes del fin, dejaré por un lado mis lentes para que la ceguera me haga reconocer cualquier rostro, para que el temor me haga saludar en el vacío, en ese momento no tendrá importancia el tiempo que perdimos en buscar amor, en buscar el tacto que nos calmaba el deseo de salir huyendo para buscar el final.

Hemos llegado al lugar que no existe, con las manos vacías y un cuerpo cansado y la necesidad de respuestas que nunca serán respondidas.

Tanto busque y tanto quise que traigo los ojos vacíos de no haber encontrado jamás el sentido a navegar en esa memoria de olores y ausencias, que siempre acabó mi espíritu que ahora no puedo recordar. 


 
















&90s

Comentarios

Entradas populares