sábado, 31 de marzo de 2018

San Cristóbal de las casas



La estación espacial China posiblemente caerá en Guatemala y mientras eso suceda yo estaré cruzando la frontera en silencio, haré mi oración del pesaj con los audífonos puestos como quien recita una canción favorita, repetiré una y otra vez el nombre que solo yo conozco.
¿Por qué te escondes en el viejo mundo?, me gusta creer que aun lloras mientras duermes y que en tus viajes a las ciudades costeras pides que hagan el Tefilat Hadderej.
Cómo son las horas  en las ciudades que mi mente no imagina,
cómo se habla de perdón en los rincones donde no se cree en la muerte,
dime que se siente flotar en el agua de una ciudad que te desconoce,
dime que se siente abrazar nombres de pueblos  como si fuesen hijos.
Quisiera decirte que soy feliz, que no extraño verte beber una cerveza a mitad de la tarde, que mi casa no se cae a pedazos y que todas  las ciudades me reciben con lluvia desde que te has marchado.
Quiero y querer es algo tan vacío ahora cuando le digo al doctor que estoy enfermo, mientras el me observa como se ven a los cachorros abandonados en la calle para decirme:
que latinoamerica empieza desde nueva Orleans
que Van Gogh también era obsesivo, que debo dejar ir, que debo ser Ulises.
Pero yo que veo un tus ojos Ítaca, se que nunca mataré al minotauro, me ahoragé en una ducha de agua tibia y nunca verás en mi a teseo, sólo sentirás mi muerte navegar tu vientre la próxima vez que veas llover.

lunes, 19 de marzo de 2018



Me imaginé que posiblemente nosotros también estábamos rotos y que algún día, desde el asiento de atrás de un automóvil, podría mirar las estrellas y entonces todo volvería a ser como fue.
Jeremías Marquines.

Visítame en sueños, en todos los mares, en aquellas silenciosas noches en que los corazones se separan, no abras los ojos para leer esto, pídele a quien duerma a tu lado que te lea cada una de estas letras, como yo siempre lo he hecho. Háblame en sueños y cuéntame cuanto tiempo tarda un copo de nieve para derretirse entre tus dedos, dime si aún ves como recorren las gotas de agua dulce tu piel, si  la muerte llegará o cuantos segundos de silencio debo contar para saber que debo esperarte, pero no me acaricies en sueños porque despertare a mitad de la noche y te habrás marchado de éste pequeño sol que calcina heridas. Posiblemente en sueños no podré hablar, pero me dejarás un beso en cada ojo para poder imaginar al despertar cuáles han sido tus deseos antes de dormir, no pienses en mí, solo abre tus manos en la oscuridad para que yo pueda medir la distancia de esto vacío.
No ames sin mí, no ames sin que pueda verte, aun ronda en tus pupilas un segundo de nuestra tristeza.





sábado, 24 de febrero de 2018

Me habría gustado que escucharas la lluvia en esta boda. Era como escuchar leerte un libro de Márquez después de salir de la ducha.  Como el agua, siempre fuimos agua.

miércoles, 21 de febrero de 2018

21



"Niki vino a verme a principios de año, cuando los días eran todavía húmedos y fríos. Quizá tenía intenciones de quedarse más tiempo, pero mi finca y la calma que allí reinaban la intranquilizaban y, poco tiempo después noté que se sentía ansiosa por volver a su vida en Londres. Oía mis discos de música clásica con impaciencia y hojeaba rápidamente una revista tras otra. La llamaban por teléfono constantemente y entonces ella, con unas ropas muy ceñidas que apretaban su delgada silueta, cruzaba la alfombra cruzando zancadas, asegurándose de cerrar la puerta para que yo no alcanzase a oír la conversación. Al cabo de cinco días, se marchó"


Fragmento de : Pálida luz en las colinas.

Todo debemos volver a nuestra vidas después del sueño, pero hay raíces profundas que fueron palabras que se incrustan en la memoria. No me dejes nunca fueron tus plegarias, siempre fue la suplica. Acá estoy, no te dejaré a pesar de la ruta de los días.

lunes, 19 de febrero de 2018

Te amo más que a mi patria,
 Porque tú eres mi patria.
 ¿Eres infeliz?  ¿De qué te quejas?
 No molestes a Dios con tus rezos y peticiones.
 Te amo más que a la felicidad
 te amo más que el amor.
E. Evtushenko.





Me sufro y te duele. Me dueles. ¿Pero cómo el polvo puede fragmentarse más?, no hay más partes en las que pueda dividirme.
Ni ansiolítico, ni la noche, ni el calor de playas desconocidos, pueden,
Borrar que te vas, que tu dolor depende de otro tiempo que no es el mío.

¿Dónde estás? No digas que me deseas algo, quiéreme durante este poco tiempo.

Ama esta Ucronía, llénala de besos.


Llénala antes de partir.

viernes, 16 de febrero de 2018

IV


Nido de vacíos es mi alma
reflejo de tus soles ámbar
oleaje turbulento de ausencia.

III


El dolor no es por la ausencia, el dolor es por todo lo que la memoria aún conserva.

Es tu piel de arena que desaparece en éste mar silencioso.